No hay lunes al sol en la ‘corsa rosa’

{Banda Sonora: George Bruns – Jungle Beat}

Por ÀLEX OLLER

Es lunes y la gente trabaja, por mucho que uno goce de un día de campo y playa entre l’Estartit y Figueres a lomos de su bicicleta. La Maja tiene fiesta y, como aventurera de raza, aprovecha cualquier oportunidad para sacar de paseo a Baguira y emular a sus héroes, a ratos Indiana Jones, en otros, El Pirata Pantani. Tampoco paran los ciclistas en el Giro de Italia, que celebra su décima etapa. La jornada de descanso en la carrera italiana no llega hasta el martes y será muy bien recibida, a tenor del tute hasta la fecha, con mención especial para el final terroso del domingo en Campo Felice.

Baguira luce tan espléndida como el primer día, observo mientras pedaleo por la tierras de Josep Pla, de recobrada relevancia mediática con la reciente publicación de El Hijo del Chófer, un duro relato biográfico de Jordi Amat sobre la controvertida figura del periodista Alfons Quintà y sus privilegiadas relaciones, entre ellas con el venerado escritor gerundense. El cicloturismo tiene cosas como estas: que uno se pierde entre la admiración del paisaje, la evocación de recuerdos y reflexiones de diversa índole; incluso puede ocurrir, si le da por escuchar podcasts en tránsito –práctica que la Maja desaprueba–, que contemplando a Baguira se mente a la propia Baguira. Lo hace Jacinto Antón, antropólogo de cabecera de A vivir que son dos días, el programa de Javier Del Pino en La Ser que, en esta ocasión, aborda la cuestión del impacto del hombre sobre el planeta y cuenta con la participación de Jordi Serrallonga, autor junto a Gabi Martínez de Animales invisibles. Mito, vida y extinción. La conclusión, estimado lector, es que hay que andarse con cuidado si no queremos acabar con nosécuantas especies amenazadas y, de paso, firmar nuestra propia sentencia de muerte. Y mira, se cruza justamente en el camino un coipú, orondo roedor patagónico actualmente invasor de las orillas del río Fluvià. Explica Antón que la amable versión de Baguira en El Libro de la Selva de Disney dista bastante de la de la novela original de Rudyard Kipling, en que se revela un personaje notablemente más siniestro y contradictorio que se mueve entre sombras; y que la célebre pantera negra viene a ser un leopardo, solo que en la India, donde su pelaje oscuro le permite camuflarse en la selva, al contrario que en la sabana africana, la llaman pantera.

Luce el sol en el Giro tras días de nubes y claros en el mejor de los casos, con no poca lluvia, y exhibe maglia rosa Egan Bernal tras su exhibición dominical sobre terreno pedregoso. El de Zipaquirá ha cambiado el color black oficial del Ineos por el del líder de la carrera pero, al igual que la pantera negra, es capaz de camuflarse entre el pelotón y sacar a relucir sus afiladas garras cuando la ocasión lo merece. Poco importa que los 139 kilómetros de recorrido sean poco escarpados y el trazado favorezca a velocistas como Peter Sagan, Tim Merlier o Fernando Gaviria. Si Bernal, reconocido escalador que sigue la tradición de los escarabajos colombianos,  ya se puso el traje de cross la víspera, en esta ocasión se disfraza de sprinter y, a rebufo de su compañero Filippo Ganna, se lanza a por los puntos del tramo intermedio para arañar una bonificación que le permita distanciarse un poco más de su inmediato perseguidor en la general, Remco Evenepoel. Y si bien el atrevimiento, explosividad y astucia felina del latinoamericano son dignas de admiración, no menos elogios merece la reacción del belga, capaz de remontar por sí solo los casi cinco metros que le separan de la dupla e incluso tomar la delantera, antes de que el ecuatoriano Jhonatan Narváez, también del Ineos, logre cazar los tres puntos. La intensa secuencia, candidata a documental de sobremesa en La 2, acentúa la competitividad de este Giro, al que le restan aún 13 jornadas por delante, incluyendo las dos de descanso.

En la llegada al sprint, en Foligno, reina como casi siempre la ley de la selva, aunque el más fuerte, Peter Sagan, se beneficia de la ardua labor de manada del Bora a lo largo del camino y logra el triunfo sobre Gaviria y Davide Cimolai. Ha sudado la gota gorda el eslovaco en otra jornada de darwinismo puro de esta feroz corsa rosa, ya con notables abandonos como Mikel Landa, Joe Dombrowski, Caleb Ewan o Matej Mohoric. Pega fuerte el calor en el arranque de semana, pero no hay tal cosa en el Giro como un lunes al sol.

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